Cartas de amor de la monja portuguesa

978847720759

Una lectura demasiado temprana para una preadolescente, pero que se quedó grabada en mí a pesar de que el libro desapareció y nunca lo he olvidado. Quizás, este reecuentro ha conseguido hacer que me entienda un poco más y la forma en que he vivido mis amores desde entonces. Sin saberlo, pudo haber sido un referente en mi manera de amar y de sufrir a consecuencia de esos amores, llevando mi pasión al extremo en que lo hizo la supuesta monja portuguesa.

Y, sin embargo, quien no haya sentido el martirio y la tiranía de esos amores, que precisamente son verdugos por nuestra infantilidad e inocencia, por nuestra inexperiencia en asuntos amorosos, llegando a ser también, al igual que la pasión de Mariana, menospreciados por esos amores truncados que no supieron apreciar el sacrificio y la devoción de quien ama.

Cinco cartas desgarradoras, donde la supuesta monja se abre en canal ante todos, presentes y futuros, y donde se contradice en un tumulto de sensaciones y sentimientos que solo comprenderá quien realmente haya vivido. Porque, al fin y al cabo, la pasión es vivir y sin esta pasión no se puede decir que se haya vivido realmente quien no la haya experimentado al menos una vez en la vida.

Tremendamente sangrantes, apasionadas, vengativas, tiranas a su vez, eróticamente sadomasoquistas emocionalmente, “cartas de amor de la monja portuguesa”, conseguirá que la mitad de los lectores se vean reconocidos en algunos pasajes de su vida y que otros, que no lo hayan sentido, no puedan por menos que desear sentirlo.

Sinopsis:

Mariana Alcoforado nació en Beja el 22 de abril de 1640 y murió en esta misma ciudad en el convento de Nuestra Señora de la Consolación en 1723. Sus cartas, traducidas en 1669 por Gabriel de Guilleragues, conde de Lavergne de Guilleragues, se hicieron famosas en las tertulias literarias de Mme. de Sevigné. Según la tesis de A. G. Rodrígues, el conde se habría inspirado en las cartas escritas por mujeres portuguesas enamoradas de militares franceses para “inventar” las cinco cartas que se atribuyen a Mariana Alcoforado.

Estas cartas constituyen un hito en la literatura epistolar por la febril vehemencia con la que ponen al desnudo las pasiones el corazón humano, pudiendo considerarse que influyeron en autores como Choderlos de Laclos o Stendhal. Reeditadas en numerosas ocasiones entre los siglos XVIII y XIX, se ha dicho de las cartas de Mariana Alcoforado que eran “las más apasionadas y dolorosas que jamás haya recibido un amante”.

Receta guiso de liebre

Foto y receta de la página OK diario

estofado de liebre

Ingredientes:

 

  • 1 liebre
  • 4 patatas medianas
  • 1 cebolla grande
  • 4 ajos
  • 4 tomates
  • 1 puerro
  • 1 calabacín
  • 2 pimientos
  • Cebolleta
  • 3 zanahorias
  • 1 taza de puré de tomate
  • 750 cc de vino blanco
  • Sal y aceite
  • Hierbas aromáticas a gusto

 

Preparación:

  1. Para quitarle el sabor fuerte a la liebre, macerar la carne de liebre en un recipiente profundo con agua, vinagre y limón. Sazonar con hierbas y dejarla reposar toda la noche o unas horas.
  2. Pasado ese tiempo, trocearla. Aparte, cortar todas las verduras en trozos grandes para que no se deshagan durante la cocción.
  3. Colocar la cacerola en el fuego con un poco de aceite. Cuando esté caliente, echar las piezas de liebre y dorarlas por ambos lados. Poner un punto de sal.
  4. A continuación, agregar las verduras. Primero las patatas y después el resto.
  5. Cuando estén todas integradas, añadir el puré de tomate. Tapar y dejar cocinar a fuego lento durante al menos hora y media.
  6. Para evitar que se seque la preparación, añadir poco a poco el vino blanco.
  7. Finalmente, rectificar el punto de sal y de espesor.
  8. Servir en caliente, acompañada de patatas fritas, arroz blanco o cualquier otra guarnición.
  9. También se puede seguir la misma receta usando una cazuela de barro, de forma tradicional, con fuego de leña.